calle / árbol o flor

Olmos

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Calle olmos. Datos © OpenStreetMap contributors.

Árboles altos del género *Ulmus*, nativos del hemisferio norte. Plantados en plazas y calles europeas durante siglos. Decimados por la grafiosis del olmo.

Ilustración de olmo
Ilustración botánica de referencia

Olmos

Hace cien años el olmo era el árbol de las ciudades del norte. Hoy es un fantasma: la grafiosis, una enfermedad fúngica, mató millones de olmos en Europa y América del Norte en el siglo XX. Quedan pocos viejos, plantando olmos nuevos es resistir a la idea de la calle perfecta.

Identidad botánica

La planta

Árbol caducifolio (pierde hoja en otoño-invierno), de 12–25 m, copa redondeada o extendida, tronco recto en las especies típicas de calle. Las hojas son diagnósticas: aserradas, simples, alternas, asimétricas en la base (otra característica clásica del género: la base de la hoja no es perfectamente simétrica), color verde medio. Flores pequeñas, sin valor ornamental (hermafroditas), que aparecen antes que las hojas en primavera. Frutos: sámaras aladas (llamadas vulgarmente paniques), chiquitas, que vuelan con el viento y son una molestia urbana en algunas ciudades (alergia). La corteza se exfolia en placas en los ejemplares adultos. El nombre del género en latín ulmus da lugar a "olm" en castellano viejo, y está en el origen del topónimo "olmares" (lugares de olmos). La madera es dura, tenaz, y se usó para hacer mangos de herramientas, postes y componentes navales.

La calle

El olmo es árbol de plaza y de calle en zonas templadas, con presencia muy importante en ciudades como Nueva York, Buenos Aires, Madrid y París históricas. En Buenos Aires se plantó bastante en veredas anchas y parques en el siglo XX, y la calle "Olmos" del barrio probablemente viene de alguna de esas plantaciones. El olmo tiene una vulnerabilidad: la grafiosis del olmo (Ophiostoma novo-ulmi), un hongo transmitido por escolítidos que mató millones de olmos adultos en el hemisferio norte en el siglo XX. En Argentina el impacto fue más moderado pero existe, por lo que el mantenimiento de olmos urbanos hoy requiere variedades resistentes y monitoreo. Si hay un olmo maduro en la calle Olmos del barrio, es un sobreviviente.

Fuentes